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- Categoría: El lector
Autor: Ariel Zapata
Comentario:
Alicia Gallotti, allá por el año 2000, escribía algunas reflexiones, en su libro “La costilla de Adán” los testimonios de mujer, Ediciones Robinbook, S.L. Quatre Camins, s/n. Sant Vicenc dels Horts (Barcelona), p. 23, Las mujeres hablando de hombres: “Pero ahora nos toca poner manos a la obra, hacernos amigas de ellos, no pensar en negativo y olvidarnos de batallas para luchar en un frente común, el del amor compartido. Pero esto suena a entelequia mientras los medios de comunicación sigan añadiendo leña al fuego. Tal vez porque de esta forma venden mucho más. Es mucho más comercial la polémica que el acuerdo. La felicidad no se vende”. Muy parecido al momento actual. Más adelante en la P.33, refiriéndose a la relación hombre-mujer, cuando sienten que su matrimonio fue un fracaso y que todo va a ir mal, remarca Galliotti: “Pero si se explicara la realidad, todo iría mejor. Que es algo que se va mejorando con la experiencia, con el conocimiento. Hay que recalcar que los medios de comunicación hacen mucho daño a la relación hombre-mujer por cuatro resentidas o cuatro mojigatas; tal vez porque, en el fondo, la sociedad quiere seguir teniéndonos controladas… Si tú eres más libre en el amor y en el sexo, eres más libre en todo y es más difícil controlarte”. Bueno, estas reflexiones, escritas por la dama Alicia Galliotti, pudieran encajar en el contexto actual sin desvirtuarlo mucho. Y, podría serlo así: Cuando se hace una afirmación a futuro de estimaciones a considerar, aun cuando sea de manera preventiva por algunos medios, ellos respetables en sus derechos. Surgen algunas preguntas como considerandos, tales como: ¿Buscaran realmente que lo estimado suceda? ¿O sólo, buscarán sembrar temores? ¿Acaso revisarán posteriormente lo acontecido, en ese futuro? ¿Corregirán si se desviaron, en su caso, o lo reconsiderarán o lo reconocerán, en su apreciación estimada?... En la realidad no se sabe, a ciencia cierta en lo general, pues en ese futuro; a la gente con tanta información en duda, ya se le olvidó lo que le dijeron. Pero, ante tal apuesta, quien será el guapo que mida, qué tanto hubo de certeza o qué tanto hubo de falsedad. Quedó lo enunciado, en rumor o se confirmó. Esa es la cuestión de dar la información a futuro. Por ello la educación y la formación a la sociedad es imprescindible. Es necesario una Legislación en este sentido.
Autor: Ernesto Piñeyro-Piñeyro
Comentario:
Con Ojos y Oídos de Niño... de 82 Años, Clamando en el Desierto". 1.- "Para Poder Mandar, Hay que Saber Obedecer". 2.- "Cumple lo que Prometiste". Estas son solo dos, de las muchas admoniciones de mi abuela materna. Me las dio toda mi infancia y solo cesaron en mi dolorosa adolescencia, cuando ella falleció, a mis tiernos once años de edad. Quedaron troqueladas en mi mente y mi corazón desde de niño, hasta ahora en mi galopante senectud. A lo largo de mi historia laboral, las observé y se las instilé a mis hijas, a veces a algunos sobrinos y eventualmente, a varios de mis alumnos y pacientes. Por eso, cuando veo a personas adultas desobedecer cualquier regla o mandamiento legal u ordenanza ciudadana, me digo para mis adentros, ¡Ese, no tuvo abuela que se preocupara por el futuro de sus nietos! Al escuchar a AMLO decir tantas locuras contra los mandatos que la sociedad nos impone, no me queda más que rebelarme y criticarlo acremente. Acaba de decir, que él está ¡Por encima de la Ley! ¿Qué les parece? ¿Estará o no, loco, al igual que sus seguidores? que ya se saborean y se lamen los bigotes con la ansiada llegada al poder. ¡Cuidado, Raza! Si ellos no obedecen la Constitución y las leyes que de ella emanan y que además juraron cumplir y hacer cumplir. No se requiere ser adivino para imaginarnos que país, México y que sociedad, la mexicana, serán las que salgan de sus gestiones. La segunda admonición, "Cumple lo Prometido", se entrelaza y se refuerza con la primera de aprender a obedecer. Ambas, juntas, integran un formidable juramento, que da fuerza y garantiza al ser humano, una vida en sociedad, tranquila, segura y respetable. Esa, la segunda, la sacó mi abuela de la Biblia, pues era parte fundamental de las leyes, no solo judías, pero de otras civilizaciones más antiguas. Así lo especifica el milenario y pétreo Código de Hammurabi, que menciono para reforzar la importancia y la historicidad de dichos mandatos y las exigencias, que normaban sociedades clásicas. Las desobediencias a las leyes y el incumplimiento de las promesas ofrecidas por AMLO, al Pueblo Bueno y Sabio, han sido el sello particular, distintivo y peculiar de su fallida gestión presidencial. ¿Me lo pueden negar? Los izquierdistas, ¡SI! Pues es parte de su ideología y médula de sus convicciones. ¡Haz todo lo necesario para alcanzar el poder! Inclusive la traición a tus pares, el asesinato de tu familia, desde tus padres, hasta tus hijos, las promesas grandiosas que no cumplirás, justificando cínicamente, que las circunstancias cambiaron. AMLO está incapacitado para ejercer el mando, porque no acepta que debe ser el primero en obedecer la Constitución, para, poner el ejemplo de obediencia, e incitar a la raza que la cumpla. Que juró voluntaria y públicamente guardarla y hacer guardar, a los ojos y oídos de millones de mexicanos, como testigos. Lo mismo se aplica para las Claudias, los Batres, las Citlallis, los Gertz Manero y todas sus corcholatas, así llamadas cariñosamente por él, a las cuales escupe el rostro y el trasero cada vez que desea divertirse. Y ellos, jubilosos lo celebran y se lo agradecen. Tal como lo hace el abyecto, vil, ruin y miserable, Lord Molé-culo. (Sic). ¡Si Señor! Nota bene: "Cumple lo que prometes. Mejor es que no prometas, y no que prometas y no cumplas". (Eclesiastés, V: 4-5). Escrito hace 2500 años.



