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- Categoría: El lector
Autor: José Rivero
Comentario:
Errores.
Reflexionemos: ¿Que errores hemos cometido los votantes? ¿Qué errores han cometido los políticos? ¿Qué errores han cometido los partidos políticos? ¿Qué errores ha cometido la Iglesia? ¿Qué errores han cometido los trabajadores? ¿Qué errores han cometido los educadores? ¿Qué errores hemos cometido los padres de familia? ¿Qué errores han cometido los medios de comunicación? ¿Qué errores han cometido los empresarios? Ya no le busquen, ¡po’s que querían!
Autor: Ernesto Piñeyro-Piñeyro
Comentario:
Con Ojos y Oídos de Niño... de 82 Años, Clamando en el Desierto". Cuando Estudiar un Doctorado, no Sirve para Nada o no Significa Nada. Tengo un pariente político que ha acumulado tres licenciaturas, dos maestrías, un doctorado y un post doctorado. Todos esos grados en instituciones de primer nivel, en el extranjero, ninguna de universidades patito, como las que otorgan doctorados a diestra y siniestra, en cursos de fin de semana, en convivios de compadres y carne asada. Su doctorado es en una de las áreas más complejas de las matemáticas. Habla cuatro idiomas perfectamente y es ajonjolí de todos los moles internacionales, en cada una de sus especialidades, que son ingeniería, química, estadística, matemáticas y psicología, entre otras. Cree en los OVNIS, los viajes astrales y tiene acceso a varios observatorios astronómicos de los más importantes del mundo mundial. Ha pasado más de 60 años persiguiendo con antenas especiales a los marcianitos y dice que casi, casi se ha topado con ellos. Nada que ver con Jaime Maussan. Practica yoga, meditación trascendental y es vegetariano radical. Y como dicen los rancheros, "¡Donde se la pinten, brinca!" Cumple los postulados que un intelectual explica complicadamente lo fácil y un genio explica sencillamente lo complejo, él es de los primeros. Sin embargo, no es capaz de preparar un café, ni siquiera en polvo y para poner un foco, necesita un manual con 100 páginas de instrucciones y diagramas. En mi post grado, tuve varios condiscípulos brillantísimos, dominaban las materias más complejas, mientras jugaban gatos en clase entre ellos, sin poner atención a las explicaciones del maestro aprobaban sin dificultad los exámenes con excelentes grados. ¡Créanmelo! Dos de ellos renunciaron y se dedicaron al mundo de los negocios, en el cual obtuvieron las recompensas económicas que buscaban. Pues no los convencían los esfuerzos del post grado, para ganar bicocas o sueldos de hambre. Otra, una chinita de Taiwán, la primera de la clase, era un huesito sin carne que más que caminar parecía que flotaba, no se sabía su sexo y nos dimos cuenta que era mujer, en una ocasión que se presentó vestida como tal. No era transexual. (Iba a decir como los Tariacuri, de la niña que patinando se cayó, y en el suelo se le vio... ¡Que no sabía patinar!). Los bautistas ya la habían agarrado para su rebaño de conversos e indudablemente tenían planes para usufructuar sus habilidades. Mi hermano gemelo, que casi siempre tiene la misma edad que yo, jejeje, es economista de la UNL y afirma que la economía mundial y la de México, funcionarían mejor sin que le metieran mano los economistas. ¿Están oyendo inútiles? La gran mayoría de la gente se imagina que un doctorado académico, es una lumbrera que despide fuegos, rayos, truenos y centellas de sabiduría, que por donde pasa se hace la luz a su conjuro. Nada más lejos de la realidad que esto. Yo tuve varios compañeros que terminaron el programa antes que nosotros y eran unos mentecatos, papanatas, que como dice el refrán mexicano, no pelaban un chango a nalgadas. Conozco de muy cerca, una bella dama que, en su segundo doctorado, sus consejeros de disertación le sacaban la vuelta, como Jesucristo al de las goteras, (es un chiste blasfemo, que me contó un cura). Todo por pensar en extremo complejamente, nunca entendió que la verdadera ciencia es simple y sencilla. De que eran inteligentes, lo eran, no se puede sobrevivir en el mundo académico competitivo de primer nivel, si careces de ella o no la posees suficientemente, pero otra cosa es la realidad. Por esas experiencias, no me impresionan los que presumen uno, dos o tres doctorados, aunque sean de la Academia de la Argamasilla Cervantina. Así me pasa, cuando veo a la Shamebaum y toda su cohorte de pandilleros, muchos de ellos han estudiado fuera de México, pero no dan señales de sus conocimientos. Me convenzo de que AMLO tenía razón, cuando dijo que habían ido al extranjero, a aprender a robar y lo ¡están aplicando religiosamente! Por lo mismo, tiene poco respeto por la educación y la Ciencia, por eso los escupe, los mea y los caga, como a escupideras, bacinicas y retretes. Según el INEGI, menos del uno por ciento de la población tiene estudios doctorales, ¿Será por eso por lo que no progresamos?



