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- Categoría: El lector
Autor: Ariel Zapata
Comentario:
El domingo, en una primera lectura, la cual describiré textualmente en el entrecomillado y al final un breve comentario. “Hermanos: Nosotros no estamos sujetos al desorden egoísta del hombre, para hacer de ese desorden nuestra regla de conducta. Pues si ustedes viven de ese modo, ciertamente serán destruidos. Por el contrario, si con la ayuda del Espíritu destruyen sus malas acciones, entonces vivirán. Los que se dejan guiar por el Espíritu de Dios, esos son hijos de Dios. No han recibido ustedes un espíritu de esclavos, que los haga temer de nuevo, sino un espíritu de hijos, en virtud del cual podemos llamar Padre a Dios. El mismo Espíritu Santo, aúna con nuestro propio espíritu, da testimonio de que somos hijos de Dios. Y si somos hijos, somos también herederos de Dios y coherederos con Cristo, puesto que sufrimos con él para ser glorificados con él. De la carta de San Pablo a los romanos 8, 12-17”. De este sufrimiento glorifiquémonos con nuestros hermanos guerrerenses, sin distingo alguno. Con esta tragedia, se nos presenta la oportunidad de unirnos y salgamos adelante todos a pleno crecimiento. Ya es hora de ponernos estas pilas que Dios nos ilustra. Así lo sea.
Autor: Ernesto Piñeyro-Piñeyro
Comentario:
Con Ojos y Oídos de Niño... de 82 Años, Clamando en el Desierto". ¿¡Calentando Motores!? ¡Atención Medios! He dicho y comentado que poseo un viejo automóvil, que funciona perfectamente por el mantenimiento preventivo que le doy. Cambios de aceite, afinación del motor, verificación de los niveles de todos los fluidos, lubricación, rotación de llantas, alineación y balanceo y todo lo que permite que rinda un servicio adecuado y de excelencia. Cuando salgo a mis vueltas, nunca caliento el motor, simplemente arranco y en dos o tres cuadras ya está en su nivel de funcionamiento. Eso hago yo. Pero, tengo tres vecinos, que se estacionan frente a mi casa, a pesar de vivir en lugares distantes al final de la cuadra o la vuelta. Estos benditos señores, poseen varios carromatos y carcachas más viejos que el mío, pero tienen un criterio muy diferente de lo que es el buen funcionamiento de un motor de gasolina. Además de no darles el mantenimiento debido, como reparar los mofles, practican la antigua convicción de que cada mañana, al iniciar funciones, deben calentar los motores de sus armatostes, por un mínimo de 10 minutos, antes de salir a sus trabajos. Como si fueran aviones de combate de la 2a. Guerra Mundial. Llegan, los encienden, los dejan funcionando en neutral y se retiran, a hacer no sé qué diablos, regresan, arrancan y se van orondos en sus cafeteras humeantes y tosientas. En ese tiempo, mi casa y puedo asegurar que varias más, se llenaron de los tóxicos humos de sus motores, mal afinados o sin afinar. Dos veces pedí que se fueran a cumplir con sus rituales frente a sus domicilios. Me topé con unos pobres y tímidos señores, que se comportaron con absoluta sumisión a mis demandas, no me respondieron, solo se montaron en sus deterioradas naves y desaparecieron. Falta agregar, que, por las explosiones en falso de sus motores y sus mofles agujereados, la recepción de la televisión se hace inaudible y nos perdemos las escenas más candentes de las telenoverlas. Así como los chismes más infames de las noticias de la vida de farándula, que forman parte de nuestros esmirriados noticieros locales. No sabremos, quien cambió de mayate o de padrote, quien tiene hemorroides sangrantes o verrugas en el asterisco. ¡Ni siquiera quien besó en la boca o de que copa son los implantes mamarios de la Güendi! Todo esto, con el agravante de que infinidad de veces, se han reunido a medianoche, a comparar cual de sus motores ¡hace más ruido! Hago un llamado a los medios de todo tipo, en especial radio y televisión, para que diseñen una campaña permanente en contra de estas prácticas de calentamiento de motores. Para que, desde los chairos hasta los fifís, sepan como esto afecta la calidad del aire que respiramos todos los días en el área metropolitana, pues cada día las estaciones de monitoreo ambiental, nos alarman con sus reportes negativos. En lugar de hacer idiotas propuestas por funcionarios más idiotas aún, contra los albañiles que calientan sus tacos al medio día o de las carnes asadas de fin de semana. Piensen en los cientos de miles de carros, camiones, y naves espaciales, jejeje, que a diario nos inundan de gases cancerígenos, que no respetan edad, sexo, condición social o nivel educativo. Yo padezco de EPOC, Asma bronquial y Apnea obstructiva del sueño, SAOS, gracias a la contaminación de nuestro aire. Les puedo decir que la paso muy mal en esos días y me acuerdo de las progenitoras de todos los que agregan una partícula tóxica a mi entorno, al de mis hijas, y mis vecinitos inocentes. En especial de los políticos mega imbéciles, que proponen planes propios de un oligofrénico. Televisa, Televisión Azteca, Univisión y sus repetidoras, tomen en cuenta mi solicitud, para realizar una campaña conjunta, contra este mal actuar de automovilistas irresponsables. Hay más idiotas calentando motores cada mañana en Monterrey y su área conurbada, que albañiles calentando sus tacos o haciendo carnes asadas. Raza, griten ¡BASTA! 1000 veces diarias, contra las declaraciones triunfalistas y psicóticas de Samuelilo y AMLO. ¡Viva México y Acapulco, fuera AMLO por indiferente!



