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- Categoría: El lector
Autor: José Rivero
Comentario:
¡Carta abierta a Agustín Basave Benítez! Si vivo y puedo votar lo haré a favor de Santiago Creel Miranda. Es el precandidato más conocedor del contexto político social del país. ¿Y Xóchitl? Ella tiene más carisma y carácter. ¡Sí! Entonces Yo propongo ‘votar por los dos’ esa forma política existe en el régimen semi presidencialista y también en los gobiernos parlamentarios. ¿Es que aquí no se puede? Entonces pierde. Hay que cambiar el sistema democrático el cual ya está totalmente agotado. ¡RIP!
Autor: José Enrique Carrillo
Comentario:
Amigos de Monitor Político; el golpeteo entre suspirantes a la silla del ejecutivo será mayor cada día y los de la alianza muy probablemente sacarán su bandera partidista y se verá la real supuesta lealtad que se tienen, que yo la dudo; en mi opinión personal, dados los antecedentes políticos mexicanos "hablando de políticos y traiciones" no dudo que estás ya estén vigentes e internamente en sus partidos las estén ejecutando en el PRI, PAN, PRD, etc. y Morena, quienes harán lo mismo con sus grupos, ya hemos escuchado algo de la señora Claudia contra Monreal y el carnal Marcelo, quienes como los demás, quieren la silla, es natural y tienen derecho; sin embargo los que esperamos salga el humo blanco de sus candidatos o candidatas y desde luego no tenemos interés de votar en sus elecciones internas, no iremos a votar, por lo que esperaremos la elección que nos interesa, la que salga electo el nuevo ejecutivo o ejecutiva; sólo seremos espectadores ciudadanos, y escucharemos el discurso no superado en la política de las descalificaciones, lo que se digan entre ellos y los memes falsos que pongan sus fan's acerca de ellos sin tomar en cuenta como espectador las denuncias penales, y que se amenacen por corrupción porque todos ellos se protegen y son impunes, porque como decía don Abel Quezada QEPD caricaturista en política "México es un mundo feliz", gracias por el espacio.
Autor: Ernesto Piñeyro-Piñeyro
Comentario:
"Con Ojos y Oídos... de Niño de 81 Años, Clamando en el Deserto". ((//2//)). Las Agarraderas. Sin Albur. La semana pasada compré dos abanicos desarmados, que, al armarlos, me causaron lesiones ligeras pero dolorosas en las yemas de los dedos, por carecer de un simple apoyo, del cual empujar y hacer un clic, que cierre la parrilla protectora. Los problemas de las fallas y faltas de diseños efectivos y ergonómicos, para beneficio de los usuarios de todas las edades, llegan hasta el campo de la medicina y la salud. También, hace ya varios años, ante la penosa situación de convertirme en usuario de supositorios vía rectal. Por lo difícil de aplicarlos sin que se derritan entre los dedos, (impulsores anatómicos natos y gratuitos, proporcionados por la evolución humana o la Madre Naturaleza), e integrados al equipo de "Algún día los usarás". Sugerí a uno de los fabricantes de estos diabólicos adminículos, potenciales formadores de hábitos y manías extrañas, que podrían fabricarlos siguiendo el diseño lógico de los tampones menstruales femeninos. Es decir, cada uno de los supositorios empacado en un cartucho individual desechable lubricado, que permita invadir nuestras intimidades, con facilidad, sin molestia y quizá hasta con un ligero suspiro y abandonarlo en el fondo rectal, para que cumpla con sus funciones terapéuticas. De esta manera, nos ahorraríamos las molestias que todos conocemos, desde que éramos indefensos bebés, ante la implacable autoridad materna. Pasó lo mismo, un médico del tal laboratorio me pidió una cita telefónica para ampliar la información, que le pareció interesante, se la di, pero nunca volvió a llamarme. Siguiendo y copiando las pautas de la higiene femenina, sugerí el diseño y elaboración de toallas sanitarias, para varones con hemorroides sangrantes, adheribles a la ropa masculina, antes de que la sangre llegue al río de los pañales, los calzones o la ropa. Finalmente, un "Uriducto" masculino, para ser usado por aquellos varones, cuyas hormonas o medicamentos, han reducido sus dimensiones anatómicas que les permitan ejecutar la micción a larga distancia, sin mojar sus ropas o sus zapatos. Esta idea es similar a una elaborada por un joven estudiante de medicina de la UANL, hace más de 40 años, pero para las damas que tanto sufren en los baños públicos imitando a una aguilita. Perdón por el símil, pero así he oído a las damas expresarse de esa experiencia. ¡No nos dejen solos, los hombrecitos también sangramos y mucho! (Fin).



