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Monitor Político
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Creado: 17 Julio 2026

EL NORTE

Saltó a la política como empresario del ramo pesquero y era emblema de la disidencia. Ayer, a sus 74 años, Ernesto Ruffo, el exgobernador panista de Baja California, fue detenido por presuntamente encabezar una red de huachicol fiscal con operaciones ilegales por más de 4 mil 400 millones de pesos. Gobierno de Nuevo León analiza prohibir en las escuelas de educación básica el uso de celulares y otros dispositivos electrónicos entre los alumnos, tras la propagación de amenazas sobre supuestos hechos violentos en planteles escolares. En junio, Nuevo León recibió participaciones federales por 6 mil 123.6 millones de pesos, lo que representa una caída del 14 por ciento -en términos reales- en comparación con lo captado en el mismo mes del año pasado.

MIGUEL H. BOTELLO TREVIÑO

La Integridad: La Competencia que NO Admite Negociación. “El poder no crea la integridad; simplemente revela la que una persona ya tenía”. En las tres entregas anteriores hemos venido construyendo una idea que merece permanecer en el centro de esta reflexión. Primero entendimos que elegir un gobernador no debería ser un acto de popularidad, sino un ejercicio de evaluación. Después comprendimos que ganar una elección y saber gobernar son cosas muy distintas. Finalmente, concluimos que gobernar no depende únicamente del talento o del carisma, sino del desarrollo de competencias que se adquieren con preparación, experiencia y un liderazgo ejercido con responsabilidad. A partir de hoy iniciaremos el análisis de cada una de esas competencias. Y es natural comenzar por aquella sobre la que descansan todas las demás: LA INTEGRIDAD. Con frecuencia reducimos este concepto a la honestidad. Sin embargo, no significan lo mismo. La honestidad implica actuar con verdad y respetar lo que pertenece a los demás. La integridad va mucho más allá. Es la congruencia permanente entre lo que una persona piensa, dice y hace. Es mantenerse fiel a los propios principios cuando aparecen la presión política, los intereses económicos o la conveniencia personal. Es tomar decisiones guiadas por el interés público, incluso cuando ello represente un costo político. Por esa razón, la integridad no debe entenderse como una virtud que distingue a algunos gobernantes. Debe asumirse como la condición mínima para ejercer el poder con legitimidad. Quien gobierna no administra únicamente recursos públicos. Administra confianza. Y esa confianza se deposita cada vez que firma un contrato, designa a un funcionario, autoriza una obra, define un presupuesto o decide el destino de recursos que pertenecen a toda la sociedad. Por eso, la primera pregunta que un ciudadano debería formularse al evaluar a cualquier aspirante no es qué promete hacer. La pregunta verdaderamente importante es otra: ¿Ha demostrado integridad cuando ha tenido poder y responsabilidad? La respuesta no se encuentra en un discurso de campaña. Se encuentra en la trayectoria. En la forma en que ejerció los cargos que ya ocupó. En la transparencia con la que tomó decisiones. En su disposición para rendir cuentas. En la manera en que enfrentó los errores. Y, sobre todo, en la capacidad de colocar el interés general por encima de cualquier beneficio personal, político o de grupo. Porque las palabras pueden persuadir. Pero solamente los hechos generan confianza. Existe además una dimensión de la integridad que rara vez ocupa espacio en el debate público. Todo gobernante termina pareciéndose al equipo que decide construir. Quien tolera actos de corrupción entre sus colaboradores termina siendo corresponsable de ellos. Y quien privilegia la amistad, la lealtad política o los compromisos personales por encima del mérito y la capacidad comienza a debilitar las instituciones desde el primer día de su administración. La integridad, por tanto, no se limita al comportamiento individual. También se refleja en las decisiones que fortalecen o deterioran la calidad del gobierno. Cuando llegue el momento de evaluar a quienes aspiren a gobernar Nuevo León, convendrá mirar mucho más allá de la simpatía, del carisma o de la popularidad. Será necesario revisar su trayectoria. Analizar las decisiones que ha tomado. Observar los resultados que ha entregado. Y, sobre todo, valorar la congruencia con la que ha ejercido cada responsabilidad que la sociedad le ha confiado. Un gobierno puede corregir errores administrativos. Puede modificar políticas públicas. Puede rectificar decisiones equivocadas. Lo que difícilmente recupera es la confianza de los ciudadanos cuando la integridad se pierde. Ésa es la razón por la que esta competencia ocupa el primer lugar dentro de la metodología que estamos construyendo. No porque sea la única indispensable. Sino porque todas las demás encuentran en ella su fundamento. En la siguiente entrega analizaremos otra competencia esencial: la capacidad para tomar decisiones. Porque gobernar significa decidir todos los días, muchas veces con información incompleta, bajo presión y con la obligación de asumir plenamente las consecuencias de cada determinación. ¡¡La decisión, como siempre, queda en manos de usted, estimado lector!! “Porque hoy más que nunca, Nuevo León necesita menos ruido… y mucho más rumbo”. Correo electrónico: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

M.A.KIAVELO (El Norte)

SI a alguien extrañó ayer las "stories" de Samuel García haciendo pancakes, o sus discursos peleándose con alcaldes o coleccionistas de autos viejos, perdón, antiguos, es porque el emecista tuvo una extraña escapada de media semana. ALLEGADOS al Gobernador aseguran que en pleno jueves le dio por irse al mega rancho que dice que no tiene en Linares, donde podría permanecer hasta mañana. LO que extrañó a algunos es que el Mandatario se fue solo, ya que su esposa Mariana Rodríguez e hijas estuvieron en la Ciudad, alistándose para unas (otras) vacaciones en la playa. SEGÚN esto, Marianis viajará con sus papás, mientras que el Gober -todavía en "modo party"- agarrará un vuelo a Nueva York para estar el domingo en la Final entre Argentina y España, quesque invitado por la FIFA. ¡Puuura vida!

PROTÁGORAS (El Horizonte)

‘Semifinales’: Samuel 1, Oposición 0. Si hubo un asunto que esta semana sacudió a la agenda política nuevoleonesa, estimado lector, éste fue el frenón que recibió el juicio político contra el gobernador SAMUEL GARCÍA. Esto, tras el amparo que el mandatario obtuvo de la magistrada de la Corte, Estela Ríos González, el cual impide que sea separado del cargo o inhabilitado mientras continúa el proceso. Observa Protágoras que la resolución no sólo representó un importante revés jurídico para la oposición, sino también un fuerte revés político, ya que se les desbarató la jugada que habían convertido en la principal bandera y eje temático para hacer campaña los próximos meses. ¡Upsss! Ahora los políticos opositores a Samuel andan desconcertados y colgados de la lámpara, gritando faul y haciendo todo el ruido posible para mantener vivo el tema del juicio en la arena mediática. Peeeeroooo, a nadie pueden culpar más que a ellos mismos, porque el origen del problema es que integraron una carpeta sumamente ‘enclenque’ para presentar la denuncia, hecha al aventón y carente de los requisitos más básicos Ya se lo habíamos dicho aquí. Voces nos hicieron saber que el contenido de dicha denuncia era solo la copia de la credencial de elector de la denunciante, junto con un recorte de una nota periodística. ¡Cómo así! Sin pruebas, ni documentos, ni nada de “sustancia”. Y pues claro. La suspensión otorgada por la Suprema Corte, que la oposición no supo anticipar, vino a “descomponerles el libreto” a los políticos de NL que ya habían armado toda su narrativa electoral alrededor del juicio. O dicho en lenguaje del que usa la gente de la televisión: A los de la oposición, ¡se les apagó en vivo el teleprompter! Pues… a barajar de nuevo. ¡Y así las cosas!

LOS INFILTRADOS (ABC)

Al tener solamente seis lugares disponibles en su encuesta para definir candidatos, Morena tendrá que sacrificar a una de sus corcholatas y no serían Waldo Fernández ni Jesús Elizondo. El senador y el diputado local tienen asegurados sus espacios, por el partido Verde el primero y el PT, el segundo, así que la disputa por los otros cuatro lugares está entre Andrés Mijes, Clara Luz Flores, Tatiana Clouthier, Felipe de Jesús Cantú y Judith Díaz. Dicen Los Infiltrados que esta última, senadora con licencia, está analizando bajarse de la contienda debido al escaso apoyo que ha registrado y para no quedar fuera de la jugada haría mancuerna con Mijes.

TRASCENDIÓ (Milenio)

Que si lo que dijo el guardaespaldas personal de Ernesto Ruffo Appel es cierto, cuando el exgobernador era detenido en Ensenada por huachicol fiscal, puede ser que su defensa la lleve Fernando Gómez-Mont, abogado de linaje panista, secretario de Gobernación en la Presidencia de Felipe Calderón y cuyo despacho se ha ocupado antes de los casos de algunas finas personas acusadas también de defraudación y cosas peores, como Raúl Salinas de Gortari, el extitular de Pemex Rogelio Montemayor Seguy y el otrora mando de la cooperativa Cruz Azul Billy Álvarez, ya fallecido. A ver.

REDES DE PODER (Reporte Índigo)

Durante algunos años Movimiento Ciudadano presumió unidad al interior de este partido en San Nicolás de los Garza, y gracias a ello dieron la pelea en el proceso electoral de 2024. Pero si es que alguna vez hubo tal unidad, queda claro, que actualmente ya no. Resulta que la regidora emecista Anahí Díaz Olmos del grupo político de la excandidata a la alcaldía y actual directora del DIF Nuevo León, Alejandra Morales, solicitó licencia al cargo desde septiembre de 2025. La regiduría la ocupó su suplente Yadira Paloma López, perteneciente al grupo del diputado local Glen Villarreal. Todo parecía ir bien y en calma, el detalle es que recientemente, sin decir agua va, Díaz Olmos decidió notificar de su regreso a la regiduría, sin avisar a su compañera Yadira López que no estaba enterada. Con esta sorpresiva acción las diferencias salieron a flote y ambos grupos quedaron más que divididos y en el peor momento, justo cuando se avecina un proceso electoral, en donde la alcaldía nicolaíta, cada vez se ve más lejos para los naranjas.

ÓSCAR TAMEZ RODRÍGUEZ

Ley antichapulines. El grupo político de chapulines morenos en Nuevo León propuso una reforma de ley contra el chapulineo del gobernador a buscar la candidatura presidencial. ¡Qué bueno!, pero se quedaron cortos. El pueblo bueno y sabio, y otros como yo que no somos ni tan buenos, ni tan sabios; aplaudimos la iniciativa, el chapulineo tan de moda desde finales del siglo pasado es una plaga que aparece previo a las elecciones. Hicieron reformas en años pasados, en su mayoría en favor de los chapulines y no como control de plagas o herbicida. Algunas de ellas facilitan que los gobernantes o representantes populares salgan a chapulinear en el jardín electoral y luego regresen frescos como lechuga a su cargo, sea que ganen o no. Los chapulines son poco éticos con los ciudadanos quienes los eligieron. En campaña gastan, prometen, firman compromisos y hasta juran que terminarán la encomienda sin que se les mueva la patita por otro hueso, perdón, otro cargo, pero llegadas las siguientes elecciones les surge la amnesia selectiva. La solución a este problema es sencilla, pero como todo tratamiento a enfermedades crónicas, es doloroso. La solución está en cambiar la ley y eliminar las elecciones concurrentes, donde pase al menos un año entre comicios. La otra alternativa es que los proclives a chapulinear elaboren una ley antídoto contra ellos mismos y prohíban el chapulineo. La primera solución es la más sana y en respeto a los derechos de todos pues al terminar un encargo, deben trabajar con el electorado para pretender un nuevo cargo, el problema es que resulta costosa, fastidiosa y desgastante a la larga, con el peligro de incentivar el abstencionismo. La reforma constitucional en el estado de 1992 acabó con las elecciones múltiples. Anteriormente los ayuntamientos, las elecciones federales y la gubernatura iban en procesos distintos, la concurrencia abarató las elecciones, facilitó su logística y de rebote benefició las campañas paralelas para que los candidatos mayores apoyen a los menores y viceversa. La consecuencia es que se desató una plaga de chapulines en el jardín electoral. La solución ejecutiva es una ley que prohíba dejar la chamba tirada en busca de nuevos horizontes. ¡Sí a la ley antichapulines! Pero a todos, en el poder ejecutivo, legislativo y ahora en el judicial que también se elige en urnas. Nada que permita licencias, permisos, separaciones temporales u otro uso lingüístico que sirva de rendija para que los alcaldes o gobernadores pidan licencia para ir por una diputación local o federal, senaduría, gubernatura o presidencia, ¡Prohibido! Lo mismo para legisladores locales, sean regidores, diputados y para legisladores federales sean diputados o senadores. ¡Qué terminen su compromiso como representantes del pueblo! Eso sería lo moralmente correcto, lo políticamente justo y lo jurídicamente apropiado. Habría que empezar por cambiar los conceptos de licencias, permisos y separaciones temporales. Hasta hace unos años los alcaldes que se iban de chapulines debían dejar un sustituto surgido del cabildo, hoy la ley les permite permisos donde abracan las precampañas, luego regresan al cargo unos días y vuelven a pedir licencia por el tiempo de la campaña, al final regresan frescos a ocupar el cargo que abandonaron por un sueño legal, más no sé si legítimo. Habrá quien diga que es su derecho a contender, pero el derecho del ciudadano a que se le cumpla lo ofertado, ¿dónde queda? Aplausos a la iniciativa de Morena, pero que sea incluyente a todos los cargos o de lo contrario pareciera que temen a algo o alguien. Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

FÉLIX CORTÉS CAMARILLO

La Agónica Fede. Aunque nos resistamos a creerlo, existe una manera mexicana de gobierno. Sea el que sea el blasón del encargado de repartir bienes y males, el patrón se repite invariablemente. Se le ha tratado de bautizar de diferente manera: que si la izquierda dentro de la Constitución, que si arriba y adelante o cualquier otro slogan sugerido por el publicista de cabecera. El más cercano resulta ser el oxímoron que reza centralismo democrático. Con la bandera de un capitalismo apenas salpicado de social democracia se impulsó un desarrollo económico a partir de la posguerra firmemente ordenado, y regulado desde la presidencia de la República, sin asomo de una federación real de “estados libres y soberanos” como ostentan en su placa de circulación los departamentos de esta dictadura a la que no le gusta decir su nombre. Para ello se requirió, y oportunamente se instrumentó, un aparato administrativo que sirvió setenta años, el Partido Nacional Revolucionario de diferentes nombres, circunnavegado de otras entidades que daban soporte escénico a la supuesta democracia. El país siguió una estructura que se ganó el título de dictadura perfecta: no se mueve la hoja de un árbol sin la voluntad del Señor. Lo cual siguió siendo cierto incluso cuando llegó algún torpedo lejano a la línea de flotación: la ilusa democracia se ratificaba en sus derrotas. De esa manera el señor Ernesto Ruffo Appel pudo ser el primer gobernador de un estado, Baja California, procedente de un partido de “oposición”. Aun dándole vida artificial al sistema, el hecho marcó un inicio a la debacle del centralismo. No obstante, ha tenido que venir la llamada transformación de López Obrador para que el poder se le comience a escurrir entre los dedos a su sucesora, la señora presidente con A de mujer. Precisamente en Baja California ha reventado más de una pústula: precisamente Ernesto Ruffo ha sido arrestado por supuesto huachicol y crimen organizado. Y precisamente la gobernadora morenista del estado, Marina del Pilar Ávila no ha sabido asimilar la conseja popular de que calladita se ve más bonita, y un día sí y otro también hace declaraciones para contradecir las grabaciones testimoniales de sus conversaciones, por lo menos imprudentes, que ha mantenido con supuestas autoridades de los Estados Unidos ofreciéndoles información de índole confidencial relacionada con la seguridad. En estos días en que la palabra que rifa en Palacio es Soberanía Nacional. Pero no es solamente Marina pone de cabeza al sistema. Su propia jefa, la señora Scheinbaum, se empeña en defender lo indefendible de una mujer que -para recuperar la visa que para entrar a los Estados Unidos le cancelaron por vaya usted a saber por qué razones- estaría dispuesta a viajar hasta Panamá para un encuentro digno de James Bond. ¿Por qué la defensa a ultranza de doña Marina por parte de la presidente? Por la sencilla razón de que en Palacio Nacional le traen ganas desde hace rato a la gobernadora de Chihuahua, la panista Maru Campos Galván, a quien acusan en el centro de permitir que los agentes extranjeros hayan profanado con su planta nuestro suelo. Doble rasero para el mismo pecado. Por si esto fuera poco, oliendo a leña de otro hogar, Samuel García, el gobernador emecista de Nuevo León se le anda desbalagando del rebaño a doña Claudia, pretendiendo todavía poner a su esposa, doña Mariana en la silla que debe dejar dentro de poco más de un año. Cuantimás, agarrado del chongo con el Congreso local, que tiene suficientes razones para desbancarlo. Y pueque mandarlo al bote. Son de añorarse los tiempos de la dictadura perfecta, que diga del centralismo democrático: alguien ponía orden. Por lo menos no eran tan ridículos sus argumentos, querellas, denuncias y triquiñuelas. Como somos pequeño burgueses, sabemos que la ropa sucia se lava en casa. PARA LA MAÑANERA DEL PUEBLO, PORQUE NO DEJAN ENTRAR SIN TAPABOCAS: Aficionado a la historia reciente de Europa, y cercano a ella por varias razones, se me eriza la piel cuando en alguna disposición u orden de gobierno en cualquier parte se siente el tufillo del racismo genético; la mera insinuación de “crear” un ser superior hace que se me encuere el chino. El secretario de Guerra de los Estados Unidos, Pete Hegseth acaba de ordenar un programa de exámenes obligatorios para todos sus soldados mayores de 30 años. Dentro de sus revisiones médicas habituales les medirán el nivel de testosterona. Se trata, como todo el mundo sabe, de la principal hormona sexual masculina. El que tenga baja la testosterona, va pa fuera. Ya antes el secretario Hegseth había iniciado una purga en las tropas sacando a los panzones y barbudos, aunque esto último no rime. Ahora resulta que los de baja testosterona no serán aptos para el combate. Por temporada, aquí les dirían que se les sube la bilirrubina; en un estadio con público mexicano les gritarían “putos” y la defensa nacional de Estados Unidos estaría satisfecha. Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

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