- Detalles
- Categoría: El lector
Autor: José Rivero
Comentario:
Va de Nuevo. No guarden su ropa de luto, de nuevo la humanidad, la ciega humanidad condena y crucifica al hijo del hombre. De nuevo las armas matan porque para eso son. Dicen que las armas son para defenderse, ¡falso de toda falsedad! Las armas son para matar. En tres días ya suman ochocientos muertos ¡y siguen, no! Se aceleran los disparos. La mitad de la humanidad tiene miedo y se esconde; la otra mitad sigue la parranda. Los niños pagan la cuenta de los daños, ya muriendo o quedándose huérfanos. La Paz, los Niños y el Amor pierden, los odios y las armas ganan. ¡Oh humanidad! ¡Oh ciega y sorda humanidad!
Autor: Ernesto Piñeyro-Piñeyro
Comentario:
"Con Ojos y Oídos de Niño de 84 Años... Clamando en el Desierto". Un Therian en 1970. Ese año llegó a mi consultorio una familia completa de gente del campo; Los padres y tres hijos, uno de ellos una jovencita. De los otros dos, uno era el motivo de la consulta familiar, un chavo de 23 años, que afirmaba que era un licántropo, es decir, un Hombre Lobo. Esta convicción tenía en ascuas a toda la familia de campesinos, especialmente en las noches de luna llena, durante las cuales este chavo se comportaba de manera lupina. Me aseguraban que, en esas noches, toda la familia vivía horas de intensa y aguda angustia. Al ver a este chico, tratando de aullar como lobo, caminar en cuatro patas y amenazando con morderlos, lo cual había logrado dos o tres veces. Les pedí que me dejarán solo con él, para una entrevista diagnóstica inicial. Después, les propuse diez sesiones individuales de psicoterapia individual con él, para, al final tener una sesión familiar, entregarles resultados y recomendaciones de manejo en el seno del hogar. No fueron necesarias las diez sesiones individuales, con cinco pude llegar a una conclusión clara de lo que le pasaba a este chavo. Seré breve, para no aburrirlos, solo les diré que se sintió descubierto en su juego de su supuesta licantropía. ¡Era un manipulador! Una versión primitiva y adelantada a su tiempo, de los que ahora llaman burlona y despectivamente, "Ninis". No quería trabajar, ni estudiar. Me comentó que tenía una autoestima muy pobre, que había pasado toda su adolescencia entre críticas de sus padres por ser un estudiante mediocre. Con múltiples materias reprobadas y las aprobadas, con notas de "panzazo", comparado con sus dos hermanos, que eran estudiantes de mérito. Ya en aquellos años había y existía la comida chatarra, que era su favorita, por lo cual su físico y su apariencia, eran los de un chavo débil y enfermizo. Sus relaciones con las chavas habían sido catastróficas, pues las burlas de su familia, él las transmitía y endosaba a las pocas chicas que aceptaban su amistad. Lo mismo hacía con sus compañeros de clase que por lo mismo, terminaban molestos y fastidiados con él, rechazándolo, con el aislamiento esperado. Carecía de los mínimos buenos modales y cortesía, esperados de cualquier interacción social y había decido eliminarlos por completo de su repertorio conductual. Sin darse cuenta que esa decisión iba y operaba en su contra. En pocas palabras, era un resentido profundo, contra toda su familia y su entorno social. Le hice las clásicas preguntas: ¿Te agrada la forma en que estás viviendo actualmente? ¿Deseas cambiarla? y ¿Que estás dispuesto a hacer para lograrlo? Se mostró ambivalente e inseguro al principio, de que las cosas funcionaran, pero terminó aceptándolo como un reto. Seguro y confiado de que fracasaríamos los dos, lo cual sería una victoria autodestructiva para él. Faltaban de entrar en el trato, los padres y la familia toda. No tiene caso aburrirlos con detalles de las sugerencias y modificaciones que les indiqué para cambiar el ambiente familiar, que afortunadamente aceptaron, no solo en beneficio de su Hombre Lobo, sino de toda la constelación familiar. ¿Por qué traje a colación eventos de hace más de 55 años? Pues por la pandemia que se ha desatado con los Therians y los Furries. Detrás de los cuales no dudo que haya chavos como este, manipuladores, narcisistas, con baja autoestima y con la sensación de fracasados socialmente. Carentes de las habilidades para sobrevivir, aún en la Dorada Medianía, como seres humanos. Que deciden irse por la vía fácil de impresionar a la raza, cobrándoles indiscriminadamente, por sus errores compartidos. ¿Se les puede ayudar? ¡Claro que sí! Pero sin dejar que nos manipulen y abusen de las personas de buena fe, con sus extravagancias y excesos. Los cuales si pueden configurar un desorden mental y hasta un delito.


