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- Categoría: El lector
Autor: José Rivero
Comentario:
¿Buenas noticias? Concluyendo Trump su viaje a China donde sostuviera tres días de reuniones diplomáticas para tratar distintos temas por demás delicados y relevantes para La Paz mundial, la economía también mundial y otros asuntos como el futuro de Cuba, de Taiwán y por supuesto la guerra de Irán, el presidente Trump se muestra triunfante. Las negociaciones tienen que haber sido por demás difíciles, pero terminando concluyen las partes calificándolas como un éxito completo.
¿Podremos esperar un mejor futuro? tal parece que sí por lo menos para ellos.
Autor: Ernesto Piñeyro-Piñeyro
Comentario: "Con Ojos y Oídos de Niño de 84 Años... Clamando en el Desierto". En el Pueblo de no sé Dónde, Celebran no sé qué Santo y Por rezarle no sé qué Cosas, Te Pagan, ¡No sé qué Tanto! Mi abuela materna usaba este ejemplo, para corregirnos cuando dábamos un recado incorrectamente, incompleto o circunlocuaz. Insistía en la precisión y la objetividad en el momento de comunicarnos, si deseábamos ser escuchados y tomados en cuenta seriamente. Lo mismo decía, pero en otro contexto, cuando andábamos de chismosos. Ahora, a mis casi 85 veranos, lo aplico a mi deteriorada memoria, especialmente la anterógrada, es decir la reciente. Como cualquier octogenario, experimento breves olvidos todos los días y a cada rato. En ocasiones se convierten en situaciones verdaderamente jocosas y cómicas. En otras, no tanto. Especialmente para las personas que conviven contigo, pues llegan a pensar e imaginarse que las estás hostigando, con esos simples y repetitivos olvidos. Afortunadamente, mi hija mayor, que se ha tomado y autoimpuesto la encomienda voluntaria de velar por mí, ha visualizado la verdadera dimensión de mi vejez y me repite que no me preocupe. Aunque no vive conmigo, me llama todos los días a la misma hora de la mañana y de la noche, para recordarme y asegurarse, que tomé mis medicinas paliativas. Lo mismo sucede con los actos fallidos de tipo motor, como tropiezos, derrames de todo tipo de líquidos en la mesa y lejos de ella. Captan, ¿Verdad? Así como con los repetidos destrozos de cosas que se me caen de las manos, como vasos de vidrio, platos, cucharas y cucharones. La pérdida incremental de la visión periférica, se convirtió en choques constantes con casi todos los muebles de la casa. Pero, los más notorios son los pequeños olvidos, como guardar las sobras y remanentes de la comida del día en el refrigerador, tirar la basura, sacar la ropa de la lavadora y la secadora, así como los clásicos, de ¿Dónde dejé las llaves del carro, de la casa y los lentes? A veces va detrás de mí, apagando las luces que olvidé apagar, cerrando las puertas que dejé semi abiertas, incluidas las del refrigerador y el congelador. ¡Dios te bendiga hija mía! Pero no todo es malo o catastrófico para los viejos por la memoria perdida. Gracias a Dios, por breves momentos, se me olvida quien fue el méndigo de AMLO, o quiénes son los malditos genocidas de Putin, Netanyahu y el Peli pintado. Igual con Noroña, Marti Batres, Gertz Manero y Claudita. Por breves y felices momentos, ¡No existen para mí! Je, je, je.



