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- Categoría: El lector
Autor: Miguel de Santa María
Comentario:
Durante muchos años he sabido que los domingos no se vende cerveza después de las 6 de la tarde, velando por la productividad de los lunes. Pero, hoy en la mañana me topé con la otra parte de la norma: los domingos no se vende cerveza antes de las 9 de la mañana. ¿Cuál es el objetivo de esta disposición? Si alguien se quiere emborrachar el domingo, surte el six desde el sábado. Yo quería aprovechar mi salida y mi vuelta para un triple propósito: comprar el periódico, comprar de una vez una cerveza para disfrutarla durante el partido de la Selección e ir a Misa, para no tener que salir con este solazo canicular. Mi acción racional -comprar UNA cerveza-, no se pudo realizar por una orden ¿irracional, sin sentido alguno para todo fin práctico? ¿Con qué parte del cuerpo dictan las disposiciones nuestras autoridades?
Autor: Ariel Zapata
Comentario:
El Cauce del Rio Santa Catarina en Monterrey debe conservarse en su estado natural con toda su flora y su fauna. ¡No lo destruyan con obras artificiales, tenemos derecho a respirar! No es un grito en el desierto. Desde niño que lo cruzaba caminando, observé que cuando al cauce le hacían alguna excavación para extraer material, en el próximo aguacero, el rio se encargaba de rellenarlo con el acarreo. De igual manera cuando le era depositado escombro, el propio rio lo barría y se encargaba de recuperar su perfil hidráulico. Era su comportamiento natural. Una vez más alguien quiere aprovechar su cauce y veo que no terminamos de aprender la enseñanza normal que nos da la fuerza de la naturaleza. Como dice el Tío Lencho: ¡Si no ahora, mañana, lo que pongas o hagas en el rio, se lo lleva el rio! Lo que no se ha llevado es el "Contratismo" de intereses particulares de amistades de los 5 últimos gobernadores, naturalmente contra la naturaleza. Recursos aplicables en hacer presitas de bordos de tierra en la cuenca del Santa Catarina, que lo retroalimenten y en los demás ríos también, para beneficio social y retención del agua, que ocupamos. Tengo sed.
Autor: Ernesto Piñeyro-Piñeyro
Comentario:
"Con Ojos y Oídos de Niño... de 81 Años, Clamando en el Desierto". ((//1//)). - Los Fracasados. Mis amados leyentes, ¿Cuantos fracasados conocéis? Me acabo de dar cuenta, que conozco muchos, más de los que me gustaría, y en todas las áreas de la vida y la sociedad moderna en que vivimos. En los negocios, en el amor, en el sexo, en la academia, en la familia, en la salud, en la milicia, la política y hasta en la vocación religiosa. En mis casi 82 años de azarosa vida, me incluyo entre los que, de cierta manera fracasaron, aunque a veces solo parcialmente, por algunos, pero largos y pesados años, después se resarcieron y salieron adelante. Pero muchos nunca conocieron el éxito, ni siquiera en pequeñas dosis, los cuales, como extranjeros y peregrinos del libro de Los Hebreos, XI, 13. Que dice, "Conforme a la fe, murieron todos estos, sin haber recibido lo prometido, sino mirándolo de lejos, y creyéndolo y saludándolo... ". ¡Es horrible fracasar y peor aún, darte cuenta de ello! Te consuelas pensando que es mejor ser cabeza de ratón, que cola de león. He observado, que los que se sienten fracasados, aunque no lo sean plenamente, envejecen más rápido que los triunfadores. Sus ojos se ven opacos, su sonrisa agria, tristones, torpes, deprimidos, sin sentido del humor, son severos en extremo consigo mismos y con quienes los rodean. Todo les molesta, les incomoda, se sienten víctimas del ojo malo, se meten en la vida de los exitosos, casi siempre para criticarlos visceralmente, sin piedad. La envidia ciega y los celos patológicos son algunas de sus más notorias características de personalidad y se afilian a las Teorías de la Conspiración, como a tablas de salvación. Esbozan breves simulacros de sonrisa, cuando observan a alguien que es víctima fortuita de algún daño inesperado, como una caída, un tropezón contra la pared u otra persona. La gran mayoría, son fracasados parciales y momentáneos, es decir, están fallando en obtener sus metas, pero solo en parte y por momentos. Pueden serlo en el amor, los negocios, la política, la academia, el sexo, la paternidad, la familia, en la lotería, je, je, je. Ahí casi siempre se pierde, aunque conozco ganadores que le han atinado dos veces al gordo y sus vidas empeoraron a partir de ese evento aleatorio tan esperado, y fortuito. ¡Increíble! ¿verdad? Me he topado con casos muy cercanos a mí, que fracasaron rotundamente en todos los aspectos de su vida, incluida la salud física y mental. Yo creo que el fracaso enloquece y lo que es "pior", (sic), es que se puede contagiar, como cualquier rasgo de conducta o de personalidad, de las gentes con las cuales se convive. Tanto en familia como en cualquiera otra de las instancias sociales, como el trabajo, la escuela, el noviazgo, etc. Ser pleitista sin provocación, es una forma de fracasar en la vida, por la falta de respeto a los otros. Consejo, no te juntes con fracasados. (Continuará).



